sábado, 19 de mayo de 2012

Tulús - Círculo Vital (2011)



Lo primero que me pasó con este disco es que, desde su sonido, se me apareció como un gran generador de anécdotas. De aquellas en las que uno para el oído, y con una mueca que busca la sonrisa cómplice en el interlocutor lleva a hacer la pregunta: “¿qué es lo que está sonando?”, como en una clásica escena de la película “Alta Fidelidad”, donde John Cusack pone “Dry the rain” de la Beta Band con el objeto de que, justamente, llamar la atención de los clientes de su disquería.

La anécdota que genera este disco –que en principio tiene poco que ver con la Beta Band- surge también en una tarde de sábados transcurrida en mi disquería amiga, en el que la curiosidad me llevó a revisar dentro de una caja de discos para reponer y otros encargados. Allí me topé con el arte de tapa, que llama la atención desde el vamos. Leí luego el nombre de la banda: “Tulús”. Me sonó de algún lado. Recordé haber escuchado en la web un rock clásico setentero, con marcados órganos.

Los presentes en la ya casi noche de aquel sábado pusimos el disco y le dimos play, y ahí se generó esa mueca: “che, esto está muy bueno”.

Y está muy bueno por las raíces que tiene, porque remite al rock clásico de los setenta, pero al más sucio, al más stoner. Remite a la sensación de densidad, de humo, y al rock de fines de los sesenta y principios de los setenta más interesante de Argentina. Siempre con esos órganos que son distintivos, casi una marca personal.  

También remite a los sesenta/setenta desde las letras.  Ya “Las manos” comienza con unas cuantas declaraciones: “…y pueda imaginarme en otro lugar” y “¿cuántas veces más  verás el sol resplandecer? / eso nunca lo podrás saber / sólo cuida que en tus horas siempre brilles con él”. “Paternal” también: “Yo sé que nunca tengo ideas muy claras / y siempre poco tiempo para elegir”, buscando escape, buscando algo que dé motivación, aparece la idea de ir “a la paternal a ver a mis amigos”. Hay una tensión entre la huida, el escape y la vuelta a lo que uno considera propio. Este tema tiene el clima y posterior in crescendo y explosión que más me gustan del disco.

El tema que da nombre al disco, “Regreso al círculo vital”, es un pesado tema de pulso Floyd con Lap steel (cortesía de José Lavallén) con una abstracta letra sobre el desengaño y la idea de que “tendrías que expandir tu mente”, que en su estribillo clama: “perdimos nuestro tiempo / huyendo junto al viento /por eso hoy regreso al círculo vital”.

"La última cosecha" es un stop en el rock denso y riffero, un lindo y amargo acústico que recuerda a los sesentas desde su letra y su entonación, de la que se rescatan frases como “ya no tengo más voz /la olvidé justo ayer”, y “este invierno nos encuentra una vez más / recogiendo una cosecha amarga”.
                
"Anguila eléctrica" vuelve a la carga con la electricidad, ahora en forma instrumental. Se ve aquí en intercambio entre los distintos miembros de la banda, y sobre todo los contrapuntos entre las guitarras de Santiago Compiano y los órganos y sintes de Federico Vázquez Gil.
                
Quizás despierto” tiene de invitado a Gabo Ferro, que hace una de sus participaciones más rockeras de los últimos años. La banda, según pude leer, fue o ha sido en algún momento su backing band en varias presentaciones del cantante. 

Luego, “En la avenida” y su referencia a “Once” parecen remitir al viejo “Avenida Rivadavia” de Manal.  Al final de este tema, Compiano canta: “Hoy necesito entender /nadar en aguas más tibias/ dormir en nubes, mi canto / cubrirme con su manto”; parece en busca de redención.

El último tema, “Cormano o todo danza” es casi un punk rock sobre la contemplación de los demás como mero espectador, mientras “todo danza afuera de mí”.

A todo esto, quiero volver al nombre del disco: “Círculo vital”. ¿Será aquel al que algunos siempre volvemos, el de las raíces? Sí, ese que remite a un espíritu, a una llama, que mantienen viva desde el homenaje –y no desde la demasía de clasicismo o encorsetamiento, como alguno ha dicho me parece algo injustamente- discos como este, más allá de las limitaciones que pueda tener. No hay que olvidar que este es un primer disco, que promete crecimiento futuro por parte de la banda (que, dicho sea de paso, recientemente realizó una gira por Brasil).          

Ya lo dice el propio disco a modo de presentación, en su librito interior:

El círculo vital busca ser humus, tierra fértil donde crece la belleza que eleva sobre un medio cada vez más hostil. Es un grito de hastío contra la velocidad y el autismo de la vida moderna, y como tal, su arma es el volumen. Es la búsqueda del otro, de la piel y del alma. Todos llevamos adentro un círculo vital, creador de vida y del que tendemos a apartarnos embelesados con las mieles de la última modernidad. Este disco busca unir en comunión todos esos pequeños círculos en un lapsos de música para reconocernos en eso otro y asumir definitivamente que no estamos solos”. 

Por suerte no estamos solos. Nos encontramos en el Círculo Vital.

"Círculo vital" puede escucharse en  http://tulus.bandcamp.com/
Más info de la banda en su facebook "Tulús" y en www.tulusbanda.com.ar

lunes, 7 de mayo de 2012

Como Diamantes Telepáticos - Como Diamantes Telepáticos (2010)



Hacía tiempo ya que tenía ganas de escribir algo sobre este disco. El año pasado, en a fines de mayo o principios de junio, tuve la suerte de presenciar un show íntimo de la banda en la –desgraciadamente desaparecida- Una Casa, sobre Humberto 1°. Allí me sorprendieron para bien, compré el disco de la banda y desde entonces cada tanto vuelve a aparecer en mi playlist.

“Como diamantes telepáticos” es un disco fresco. En sus 25 minutos, es rock/pop directo para endulzar épocas de transición, para salir a caminar por las calles de Buenos Aires en un otoño como este. Es también un disco de esos que se terminan y dan ganas de dar play de nuevo, como un chicle musical. Y aparte, es gratis, ya que la banda lo subió para descarga gratuita en bandcamp. Sorprende que sea un debut, ya que como ya dijo alguien por ahí, estas canciones suenan a una banda que viene tocando hace un tiempo, tiene las canciones necesarias y sabe bien lo que está haciendo.

El proyecto parece tener raíces en los trabajos más directos de Rosario Bléfari y su ex banda Suárez. Mucho pulso, foco puesto en la melodía y en las guitarras, con buenas vibraciones, uplifting y con toques electrónicos de sintes que le dan un toque cool, moderno a todo lo que suena.

Es simple: la voz de Mariela Centurión te atrapa y no te deja ir, cuando en “Nueva” canta “me compré un vestido volador y daré una vuelta”, o cuando dice “y me sentí mejor, mucho mejor” y “quisiera que nos quedemos a hablar, y a hablar, y a hablar” en “Como en una película”. De esta canción se destaca esa cosa del recuerdo no certero, esos detalles anteriores a un momento importante de esos que se ven venir pero igual se esperan con ansias: “no recuerdo de qué canción me hablabas”, “no recuerdo bien que canción sonaba”…

Por su parte, “Veinte primaveras” arranca más arriba: “quiero retener, a este círculo de paz, quiero conservar al sonido de los vientos, y creo que lo puedo hacer, lo puedo hacer”. “Todo todo”, a su vez, no puede tener más swing. Las palabras parecen caerse de los labios de Centurión, que juega entre el cuelgue y el fraseo directo: “Todo, todo, todo, todo, todo se parece a todo”.

“Amor secreto” es un pop directo que empieza mostrando ese momento en que nos damos cuenta de que esa relación que pensamos era casual se nos fue de las manos: “estuve pensando que sería mejor no vernos por un tiempo…”.

“Las voces del silencio” arranca en francés y las letras mutan al castellano...para volver al francés, en un interesante recurso: “un ángel lo protegerá…”

Por último, “Río” comienza con un rasgueo colgado, y la cantante dando una melodía pastoral. Mientras suenan efectos e instrumentos de percusión como palos de lluvia, y la canción va subiendo. “Río, río que vas subiendo, río, río que vas creciendo…. vuelve a los brazos de tu dios y que te devuelva más de lo que esperás”. Parece como si se tratara de una invocación psicodélica. Y así, rápido, el disco termina en una frase que al mismo tiempo es una presentación de la banda en sí: “Somos como diamantes telepáticos”.

De nuevo: se trata de un lindo disco, simple, de canciones y de arreglos inteligentes. Además, la banda suena ajustada y los coros de Fernando Centurión son claves como contrapunto a la voz de Mariela.

Este es un disco para escuchar caminando tranquilo por las calles de Buenos Aires. Y si se puede hacer ahora en otoño caminando bajo las nubes, entre el viento y sobre las hojas muertas… mejor, mucho mejor.  

El disco de Como Diamantes Telepáticos puede descargarse gratuitamente de http://comodiamantestelepaticos.bandcamp.com 

La banda tiene también su página en facebook (Como Diamantes Telepáticos) y tiene su espacio en http://www.myspace.com/comodiamantestelepaticos 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Morbo y Mambo - Morbo y Mambo (2011)



Luego de años de tocar en vivo en Buenos Aires, y de haber armado una considerable base de fanáticos –cuando tocan en el Club Cultural Matienzo éste no da abasto de la cantidad de gente-, finalmente la banda oriunda de Mar del Plata sacó su disco debut: “Morbo y Mambo”.
Con 11 temas en 30 minutos, la banda plantea distintos climas y ritmos, demostrando que no pueden ser etiquetados como un estilo en particular y que su caballito de batalla es la zapada.  Aquí, un pequeño resumen del trip de once escalas que es el disco:  

1)      “La espada de Cadorna” comienza con un feel dub, construyéndose lentamente, añadiendo de a poco elementos. En un momento la base amaga a irse a una suerte de disco colgado, también dubbeado. Los vientos llevan la batuta de la melodía, y la guitarra colabora para generar clima junto con los sintes, la batería, la percusión y el bajo. Mientras tanto, suenan los sampleos de Fando y Lis del cineasta de culto Alejandro Jodorowsky, como para terminar de dar a la canción la sensación de ser la música que suena en el infierno, lo que es confirmado cuando la batería comienza un in crescendo que termina en un riff que suena prácticamente punk. Todo termina de una forma muy psicodélica.

2)      “Blanco Nigeria” es un claro homenaje a Fela Kuti: el Trombón y la trompeta arrancan junto con la batería como si estuvieran en la mitad de un tema, y de pronto se suma la base afrobeat del bajo…pasando a primer plano luego la guitarra funk de Carla Flores. Es muy interesante cómo la sección de vientos de algún modo va cambiando las figuras melódicas, a veces sobre las mismas bases, generando distintas “secciones” dentro del tema.  En un momento también cambia la base de bajo, siempre manteniendo el pulso.

3)      “Gorila” arranca con batería y guitarra a puro funk, hasta que se suman los vientos para anunciar que se viene otro ataque afrobeat. Luego se suman los demás instrumentos y comienza la zapada sobre la rítmica base. Esta canción suele ser un claro destacado en los shows en vivo de la banda.

4)      De pronto “Gorila” se disuelve como en la nada, dando lugar a la base dub de “Solo TV”. El clima del tema es denso y oscuro, y por detrás de la banda suenan diversos sonidos de frecuencias e interferencias. El tema parece un interludio preparando lo que viene, en su duración de minuto y medio.

5)      Y así llega “Escandar”. Tras un comienzo psicodélico de Carla Flores y diversos sonidos adicionales, se suma una pulsante bata. A los casi dos minutos hace ingreso un bajo pesado, con un dejo de distorsión, terminando el tema con una. Esto podría bien formar parte de la música de las películas de David Lynch, o bien de su último disco “Crazy Clown Time”.

6)      Sin respiro entra la base también de pulso afrobeat de “Candomb”. Es un candombe a las chapas, otro claro exponente de la banda en vivo. De pronto un cambio en la base de bajo y en la guitarra dan lugar a un clima que sigue creciendo cuando entran los vientos nuevamente...volviendo a la base inicial, esta vez con un bajo que mantiene la base pero manipulado por algún efecto de otro mundo. La pegadiza melodía de los vientos vuelve al ataque, para dar fin al tema.

7)      Sigue “Fung Wah”. Aquí ingresa la batería sola, y de pronto se le suma una base funky, a la que se suma una guitarra con wah que guía el tema.

8)      “Colon y Jara” es un pasaje bizarro, similar en alguna medida a “Solo TV”, y sirve como interludio.

9)      Esto da lugar a “Kerosenne”, que comienza con una batería acompañada con percusión. Allí entra otra de las melodías más festejadas en los shows en vivo de los M&M. Luego de ello, viene un pasaje de jam psicodélico, que culmina con una guitarra funky y da lugar al regreso de la melodía inicial del tema, antes de dar lugar a un momento de mucha percusión. Luego de ello, viene un solo de trombón acompañado por la guitarra y la batería, sumándose toda la banda al final.

10) Luego viene el tercer y último interludio del disco, “Antena comunitaria”, que parece un loop de una simple base de bajo que va creciendo y acompañado por otros instrumentos, hasta que empieza a caer...

11) ...Y culmina con el gran final, “Das Papier”. Se trata del único tema “cantado” del disco. Cabe destacar que es una versión mucho más concisa y al palo que la anterior versión grabada –del E.P. que lanzara la banda en el 2010. En un momento, los Morbo bajan los decibeles, dando lugar a otra melodía que invita también al baile y al movimiento. Se trata también de un tema muy festejado y conocido por los seguidores de la banda. Todo termina con un gran in crescendo donde los Morbo & Mambo nos terminan de enseñar cual es la música que se debe bailar en el infierno.




(Morbo y Mambo se presenta junto a la banda internacional tUne-yArDs el jueves 2 de mayo en Niceto Club) 

más info en 


martes, 24 de abril de 2012

Flopa Minimal: "La piedra en el aire" (2012 - Azione Artigianale)



El nuevo disco de Flopa Lestani y Ariel Minimal es muchas cosas. Ante todo, es un disco de excelentes canciones (en las últimas presentaciones Flopa habló de “chicles”: lo son). Es también el segundo LP en el que comparten nombre, tras “Flopa Manza Minimal” del 2003 (ello sin contar el EP gratuito del año pasado –disponible en www.flopa-minimal.com.ar-, cuyos temas vienen incluidos también aquí). Por último, es un experimento local de lo que en el exterior se conoce como “crowd funding”: es decir, la producción de un disco mediante el financiamiento directo por parte de los fans del artista.

Respecto de las canciones en sí, la mayoría habían sonado en los múltiples shows que el dúo hizo en el 2011. El aire de los temas es intimista, con mayoría de instrumentación a dos guitarras (criolla y acústica) con hermosas armonías vocales. Minimal aporta algunos pianos, delicadas guitarras eléctricas y percusión. Checho Marcos aporta unas armónicas a “”¿Y cuanto más tengo que pagar? Y a “Cosecha de amor”. Las influencias claras son las bandas acústicas de los 60’s y 70’s tanto locales como extranjeras, como suele ser usual en ambos artistas. Por ahí se escucha cierta reminiscencia a Neil Young, admirado tanto por Flopa como por Minimal. Podría pensarse también en algunas cosas de America o de Crosby Stills & Nash; y en discos de Pastoral, Sui Generis y los discos acústicos de Spinetta.     

Los temas hablan de muchas cosas: las “momias de ayer que hoy bajo este nuevo sol ya no son nada” (“Las momias”, una suerte de bossa muy linda); lo que parece ser un no animarse a decir las cosas a alguien (“Atolondrón”, ganchera introducción al disco); la nostalgia ante el paso del tiempo y las “promesas del pasado que nunca te pasaron a buscar” (“La máquina de hacer todo mal”); la cuestión de la inspiración a la hora de componer y hacer canciones, y éstas como forma de encarar la vida (“Escudo”, de Minimal); “los rostros que pronuncia el olvido” (“Mi cámara”, que podría haber formado parte de “Emoción Homicida”, anterior disco de Flopa); cierto aire hippie sesentoso presente en otros trabajos de los dos artistas (“Cosecha de amor”, que firma también Manza, ausente en el disco), entre muchos otros.

Creo que destacan dos canciones: “Feriado” es lo más cercano a la “psicodelia acústica” que se le ha escuchado al grupo, con un interesante solo controlado de Minimal sobre el final (y siempre sosteniendo la estructura de canción), una meditación sobre los días festivos y el volver del día después, todo esto "hasta que te encuentre a vos, y olvide mi oscuridad, y pueda aprender de tu luz". “Todo lo que ya no sirve”, por su parte, es un tema muy rutero, que da nombre al disco. Asimismo su ganchero estribillo sirve como declaración de principios de la forma de hacer las cosas del dúo, por lo menos en este último tiempo: “caminando voy hasta donde haga falta, y si es lejos no me importa, porque no me importa nada; caminando voy, los que quieran me acompañan, igual no hay nada mejor para hacer hoy”.

En este contexto, la forma de edición del disco merece párrafo aparte. En febrero, por Facebook y en su página web los artistas anunciaron que necesitarían del apoyo de los seguidores del grupo para editar el álbum: 100 “productores del corazón” que aportaran $100 cada uno. Los colaboradores recibieron el acceso a un show íntimo donde se presentó el disco, a principios de marzo, y donde se hizo la “vaquita”. Cabe destacar que en dicho show Flopa y Minimal cobraron ellos mismos los aportes, entregando un imán que parodiaba un billete de $100, con la inscripción “consérvese el presente como único vale para retirar la copia de su CD”.

Ahora, a fines de abril, los discos se retiran en una disquería del centro, y estarán disponibles también en los shows que dará el dúo en el mes de mayo en Ultra, bar ubicado en Viamonte y San Martín.

El disco tiene arte de Alejandro Leonelli (www.gogogoch.com.ar), unas fotos del grupo y del show de la recaudación. Además tiene todas las letras. En general puede decirse que mantiene los estándares de calidad de las ediciones de Azione Artigianale (www.azioneartigianale.com.ar).  

En mi opinión, y como participante de la mencionada “vaquita”, la experiencia resultó muy gratificante tanto para el artista como para los fans. Para ambos es una forma de acercarse, y de encarar el proyecto como algo “común”, del que el fan es parte en tanto “productor del corazón” (los discos vienen firmados de puño y letra por Flopa y Minimal, dando gracias “de corazón” y hasta con un corazón dibujado).

Además, es una reivindicación del formato físico para los artistas chicos y medianos que tienen una base de seguidores consolidada.

Obviamente también influyó la expectativa generada por muchos shows dados a lo largo del 2011, y el adelanto que significó el EP “Reducción de daños”, un muy lindo obsequio (y licenciado bajo Creative Commons (http://es.wikipedia.org/wiki/Creative_commons).

En definitiva, se trata de un ejemplo de esfuerzo y dedicación para artistas independientes, que además demuestra que el fan sigue comprando discos y apoyando al artista. Para ello es necesario sólo dos cosas: buenas canciones –y en “La piedra en el aire” lo son todas- y ganas de salir a presentarlas. Total, los que quieran van a acompañar. Esto es mi forma de acompañar; ¡me inspiraron a escribir unas líneas! 

En síntesis: felicitaciones Flopa Minimal... ¡Así se trabaja!

(Flopa Minimal presentan "La piedra en el aire" todos los jueves de mayo en ULTRA - San Martín 678, Ciudad Autónoma de Buenos Aires)